Un niño israelí observa las muñecas rotas que permanecen expuestas en la plaza Rabin de Tel Aviv, en Israel. La instalación, consistente en más de 1.000 muñecos, todos ellos con signos de “abuso”, fue presentada por ELI, la asociación israelí para la protección de los niños, con el objetivo de concienciar sobre el abuso infantil.













